La solución que nos dieron en la taquilla de Perpignan para llegar hasta Milán fue ir cogiendo trenes por la costa francesa, hasta cinco transbordos para llegar a Vintimiglia, y desde allí, ya en Italia, sería más fácil encontrar tren para Milán. Noooo! Ni se os ocurra parar en Vintimiglia, llegamos a las 22:00 y el primer tren que salía, hacía cualquier lugar, era a las 4:30 del día siguiente. Total que nos vimos obligados a esperar en la estación, vimos muy mal ambiente en los alrededores de la estación y pedimos consejo a la policía, nos dijeron que no era un lugar seguro, mucho maleante esperando un despiste para robarte tus cosas. Pero que podíamos hacer? Al final conocimos tres chicos mejicanos que se encontraban en la misma situación y pasamos la noche con ellos, siendo 5 personas siempre habría alguien despierto para vigilar que no nos pasara nada y estábamos más seguros.
Al final de todo la noche no estuvo tan mal, estuvimos un rato tocando la guitarra y cantando (ya que ellos iban equipados con guitarra, timbales y maracas) hasta que la policía nos aguó la fiesta :(
En realidad estas son las cosas que hacen que viajar en tren sea “especial”, nunca sabes donde pasarás la noche o a quien conocerás :)
Ahora conocemos un poco más como es la gente de Méjico, buena gente. ¡la experiencia estuvo padre!
Aquí tenemos una muestra de lo que fue pasar esa noche, en lo que irónicamente llamamos “Hostal la stazione” :P
En las góndolas podeis pasearos sin previa reserva. Sólo q hay q baciarse los bolsillos. Muak!
ResponderEliminarVaya tela!!! Esto es como una peli...no dejéis de escribir que ya estoy engachado. Para cuando la temporada 2 jijijij. Un abrazo y seguir pasándolo bien. Ahhh y cuidadito...(romer)
ResponderEliminar